Guanajuato:
Una cuna entre dos sierras madre.
Elevación: 2017 ms.
Población: 78, 000 habitantes – último censo –
Llegada nacional: 5 horas por autobús de la ciudad de México.
Llegada local: 40 minutos en taxi desde el aeropuerto internacional.
Distancia del mar: alrededor de 9 horas a las playas de Puerto Vallarta e Ixtapa.
Población y lema universitarios: alrededor de 20, 000, y la verdad os hará libres.
Escudo: la imagen de la justicia sosteniendo una cruz y un libro en cada mano.
Mascotas y color locales: la rana, las abejas y el verde.
Lo que se dice…
No es preciso decir que geográficamente Guanajuato está localizado entre las dos sierras que cruzan al país de norte a sur, pero cuando estás aquí, si alguien te dijera que esto es cierto, probablemente tú te lo creerías mirando cómo todo está rodeado por los imponentes cerros.
Igualmente, otra de las historias populares acerca de este sitio es que está en, y es, el centro geográfico de México, lo cual es también difícil determinar ya que el contorno especial por irregular que caracteriza al país no ayuda mucho para determinar a ciencia cierta que eso sea verdad.
Lo que se sabe…
Guanajuato, de acuerdo a los especialistas, significa “sitio o lugar de ranas”, nombre que recibió de las lenguas nativas de aquellos que habitaban la zona en la época en que los españoles llegaron a la región.
Pareciera que a partir de esa referencia histórica Guanajuato hubiera nacido, ya que es en la época colonial cuando alcanza su época dorada, literalmente, debido a sus minas ricas en plata, oro y otros minerales. Así, al desarrollarse su explotación, fue necesario reinventar el concepto de población para construir sus edificios, sus callejones y sus plazuelas que juegan a la paradoja del tiempo por dar la impresión de que sólo corre para seguir quedándose fijo, petrificado en el mismo punto.
Lo que se hizo…
Pero ni el bienestar o la opulencia generalizados en que se había vivido en la región durante la colonia fueron suficientes para calmar a un puñado de inconformes criollos, quienes haciendo eco del discurso liberal iniciado en la ciudad de México, decidieron mantener vivas las esperanzas de alcanzar una mayor independencia de la que habían conocido hasta entonces. Fue así como el complot de Miguel Hidalgo y Costilla, Miguel Allende, Josefa Ortiz de Domínguez, entre otros, se precipitó en un movimiento independentista iniciado en Dolores, continuado en San Miguel y que en Guanajuato alcanzó su primera gloria.
Lo que continuó…
Pero cuando se hubiera pensado que tras tanto tiempo de no singularizarse en los eventos nacionales Guanajuato hubiera perdido algo de su espíritu de cambio, en las vísperas de un nuevo siglo, en la elección presidencial para el sexenio 2000 – 2006, el nacido en el Estado de Guanajuato, Vicente Fox dominó los conteos para convertirse en el primer presidente de México que no fuera surgido del partido oficialista, o de sus progenitores. Así que, una vez más para bien o para mal, Guanajuato vino a poner su aportación en busca de iniciar un México, si no nuevo, al menos sí diferente.
Los complementarios...
Claro que este antiguo centro minero no es sólo historia, minería y cambio social, también es sede de una de las mejores universidades públicas del país y un centro cultural y artístico, como lo demuestra su vigorosa actividad cultural y tradicional:
Día de los Reyes Magos
Día de la Candelaria
Día de las flores y viernes de la virgen de Dolores.
Semana Santa.
Feria del libro.
Semana cultural universitaria.
Festival Medieval.
Fiestas de San Juan y Presa de la Olla.
Festival Expresión en Corto (Festival de cine en cortometraje).
Día de la Cueva.
Día de la Independencia.
Festival Cervantino.
Día de muertos.
Las iluminaciones.
Día de la virgen de Guadalupe.
Por otra parte, al igual que en el resto del país, la gastronomía es un tema aparte en Guanajuato, no a la altura de la poblana o la oaxaqueña, por citar sólo un par de las mejores, pero sí con su propio sello distintivo al paladar:
Enchiladas mineras (enchiladas rojas con guarnición de verduras y pieza de pollo)
Chiles rellenos (de picadillo, queso con elote y acompañados de arroz rojo o blanco)
Pozole (verde con carne de pollo – también de puerco, opcional –)
Pozole (rojo de carne de res o puerco)
Sin dejar de mencionar el gusto local por las botanas – las cuales se venden todos los días en las calles de la ciudad –:
Elotes (asados y cocidos al carbón)
Guacamayas (torta de chicharrón con salsa extra picante y aguacate)
Vaso de frutas picadas o en rebanadas (con chile piquín – opcional –, sal y limón)
Jícamas picada o en rebanadas (con chile piquín – opcional –, sal y limón)
Dorilocos (doritos con cueritos, cacahuates, dos tipos de salsa, sal y limón)



